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Tecnología PI

Tecnología PI

La tecnología PI o inducción de pulso

Una forma menos común de detector de metales está basada en la inducción de pulsos. De forma diferente a VLF, los sistemas PI puedes usar una solo bobina para transmitir y recibir, o pueden tener dos o tres bobinas trabajando juntas. Esta tecnología envía pulsos potentes y cortos a través del cable de la bobina. Cada pulso genera un breve campo magnético. Cuando el pulso acaba, el campo magnético revierte la polaridad y colapsa de repente, resultando en un alto pico de electricidad. Este pico dura unos cuantos microsegundos y causa otra corriente circulando por la bobina. Esta corriente se llama pulso reflectado y es muy corto, durando unos treinta microsegundos. Otro pulso es enviado y el proceso se repite.

Un detector de metales con sistema PI convencional, envía unos 100 pulsos por segundo, pero el número puede variar basado en el fabricante y el modelo, teniendo un rango desde un unas docenas de pulsos por segundo hasta mil pulsos. Si el detector de metales está encima de un objeto, el pulso crea un campo magnético opuesto en el objeto. Cuando el pulso del campo magnético colapsa, causando el pulso reflectado, el campo magnético del objeto hace que dicho pulso reflectado tarde en desaparecer completamente. Esto es algo parecido a los ecos: si gritas en una habitación con solo unas pocas superficies sólidas, probablemente solo oigas un breve eco o ninguno en absoluto; pero si gritas en una habitación con muchas superficies sólidas, el eco dura más.

detector pi

En un detector de metales PI, los campos magnéticos de los objetivos, añaden su ‘eco’ al pulso reflectado, haciéndolo una fracción más larga de o que sería sin ellos. En un circuito sampleado, el campo magnético está configurado para monitorizar la longitud del pulso reflectado. Comparando con su longitud esperada, el circuito puede determinar si otro campo magnético ha causado que el pulso reflectado se haya hecho mayor que antes. Si hay una variación en el pulso reflectado de unos microsegundos, posiblemente haya un objeto metálico  interfiriendo en el.

El circuito sampleado envía las pequeñas y débiles señales que monitoriza a un dispositivo llamado integrador.  El integrador lee las señales del circuito, amplificándolos y convirtiéndolos directamente a una corriente continua. Esta corriente es conectada a un circuito de audio, donde es cambiada a un tono que el detector de metales usa para indicar que el objetivo ha sido encontrado.

Los detectores PI no son muy buenos discriminando porque la longitud del pulso reflectado de varios metales no son separados fácilmente. Sin embargo, son útiles en varias situaciones donde los detectores VLF podrían tener dificultades, como áreas con existen muchos materiales conductivos en el suelo o en el entorno general. Un buen ejemplo de esta situación son exploraciones donde hay agua salada. Los sistemas PI suelen detectar metales en el suelo mucho más profundamente que otros sistemas.

La tecnología BFO

La manera más básica para detectar metales es usar la tecnología BFO u oscilador de frecuencia de pulsos. En un sistema BFO, hay dos bobinas de cable. Una larga bobina está situada en la cabecera de búsqueda y otra más pequeña se localiza en la caja de control. Cada bobina está conectada a un oscilador que genera miles de pulsos de corriente por segundo. La frecuencia de estos pulsos esta ligeramente descompensada entre las dos bobinas.

Según la corriente viaja por cada bobina, la bobina general ondas de radio. Un pequeño receptor dentro de la caja de control recoge las ondas de radio y crea una serie de tonos audibles (pulsos) basado en la diferencia entre frecuencias. Si la bobina en la cabecera de búsqueda pasa sobre un metal, el campo magnético causado por el flujo de corriente crea un campo magnético alrededor del objeto. El campo magnético del objeto interfiere con la frecuencia de las ondas de radio generadas por la bobina de cabecera. Según se desvía la frecuencia de la frecuencia de la bobina en la caja de control, los pulsos audibles cambian en duración y tono.

La simplicidad de los sistemas BFO les permite ser fabricados y vendidas a un precio muy bajo. Puede incluso hacer uno en casa siguiente las instrucciones adecuadas que se pueden encontrar en muchos sitios de Internet. El único problema es que no proveen del nivel de control y precisión que nos dan los sistemas VLF y PI.

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