Electronica basica
Partes microscopio

Partes microscopio

Las partes del microscopio de luz

Un microscopio de luz, ya sea de un estudiante o un complejo de investigación, tienen unos sistemas muy básicos. Para empezar tiene un control de espécimen, para poder sujetar y manipular la base donde se tiene que poner el espécimen a estudiar, y que lo mantiene quieto (al estar observando una imagen magnificada, incluso el movimiento más pequeño del espécimen puede mover partes de la imagen fuera del campo de visión). Esto se consigue con un dispositivo preparado que permite mover al espécimen de manera controlada y en incrementos, lo cual es muy útil para escanear la placa.

La iluminación es otro punto importante para poder dar una luz adecuada al espécimen (el sistema más simple de iluminación es un espejo que refleja la luz de la habitación en la que estamos en la placa de lo que estamos observando). Una lámpara produce la luz  y normalmente son bombillas normales, aunque para aplicaciones especializadas, se pueden usar lámparas de neon o mercurio con luz ultravioleta. Algunos microscopios incluso usan lásers para poder escanear el espécimen. Un reóstato altera la corriente aplicada a la lámpara para controlar la intensidad del condensador productor de luz – un sistema de lentes que alinea y enfoca la luz de la lámpara en el diafragma o elementos de apertura para ver el espécimen – puestos en el camino de la luz para alterar la cantidad de luz que llega al condensador.

Otra parte vital son las lentes, para poder formar la imagen. Lo que hace básicamente es capturar luz. Transmite y magnifica la imagen del objetivo, mantiene la pieza ocular a la distancia apropiada de la lente del objetivo y bloquea restos de luz no deseados. Otra parte es el foco – posiciona la lente del objetivo a la distancia apropiada del espécimen. Se usan para hacer los ajustes finos y tener más claridad de imagen.

Hay también un brazo de soporte y alineamiento, que es una porción curvada que sostiene todas las partes ópticas a una distancia fija, y las alinea con la base. Soporta el peso de todas las partes del microscopio, donde el tubo está conectado al brazo del microscopio por medio de un rack y un engranaje de piñones. Este sistema nos permite enfocar la imagen cuando estamos cambiando las lentes y alejarlas del punto de observación cuando se cambian los especimenes. Algunas de las partes mencionadas varían entre microscopios. Realmente los microscopios vienen en dos configuraciones básicas: verticales e invertidas.

El sistema vertical tiene el sistema de iluminación por debajo de la placa y el sistema de lentes por encima. Un microscopio invertido es al revés, y  tiene el sistema de iluminación sobre la placa del espécimen y las lentes por debajo. Este último tipo es mejor para poder ver a través de especímenes más gruesos, ya que las lentes se pueden acercar más al fondo del plato, donde las células crecen. Los microscopios de luz pueden revelar las estructuras de tejidos y células vivas, como también de muestras no vivas, como pueden ser rocas o semiconductores. Los microscopios puedes simples o complejos en diseño, y algunos pueden hacer varias funciones, cada una revelando información ligeramente diferente. El microscopio de luz ha hecho avanzar enormemente nuestro conocimiento biomédico y continúa siendo una potente herramienta para los científicos.

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