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Microchip animales

Microchip animales

Registro de los microchips para animales

Siguiendo con nuestro artículo anterior sobre el funcionamiento de los chips para animales, el implante de un microchip en un animal es inútil si no te molestas en registrar la información de contacto con una agencia. Cada microchip lleva un número de identificación único, y ese número coincide con tu información de contacto en una base de datos. Cuando te registras, das este número identificativo al igual que tu información de contacto, o la información de contacto de tu veterinario. Cuando encuentran a tu perro por ejemplo, usarán un escáner para leer esta información y contactar a la agencia que maneja la base de datos. La agencia entonces contacta contigo diciendo que han encontrado al animal. Es importante mantener la información de contacto actualizada en la base de datos. Cuando cambias de viviendo o de número de teléfono, se debe notificar a la agencia para que lo cambien. La forma en que lo hacen varia dependiendo del país, y hay agencias que también usan etiquetas en los collares o incluso tatuajes.

Como puedes suponer, tener múltiples bases de datos puede causar varios problemas. Aunque cada mascota tiene su propio chip integrado con una información única, los empleados de las perreras todavía deben saber qué base de datos contiene la información de la mascota. En muchos países, lo que se quiere es unificar estas bases de datos y crear una sola organización que mantenga toda la información disponible. Otros planes son encontrar una manera de coordinar todas estas bases de datos para conseguir los datos de una forma rápida y eficiente. De todos modos, no es el único problema asociado con estos chips.

Como se ha comentado anteriormente, los microchips usan ondas de radio para leer el número codificado en su interior. De la misma manera que encuentras tú emisora favorita sintonizando la frecuencia correcta, los escáneres necesitan poder ser capaces de leer la frecuencia correcta para obtener el número. El problema es que los microchips para mascotas vienen en diferentes frecuencias. En América suelen ser del rango de los 125 kHz mientras que en Europa está en los 134.2 kHz, aunque hay muchas más. En los años noventa, la organización internacional para la estandarización en Suiza, adoptó la frecuencia de 134.2 kHz para los chips de mascotas en un intento de resolver problemas de incompatibilidad. Sin embargo, los Estados Unidos llevaban mucho tiempo usando la frecuencia de 125 kHz y hacer los cambios para adoptar la nueva frecuencia era difícil y caro.

Aunque los escáneres universales existentes pueden leer diferentes frecuencias, no todos tienen este tipo de escáner. Para hacerlo más complicado, las compañías que fabrican los microchips no quieren que este escáner universal sea compatible con su equipamiento. Estas compañías quieren que la gente continúe comprando sus dispositivos y sus chips, por lo que se aseguran de que solo sus dispositivos pueden leer sus chips. Hacen esto encintando  la frecuencia con el que funciona el microchip. A través de la encriptación, se aseguran que solamente el escáner con el algoritmo correcto puede decodificar la señal de radio emitida por el chip.

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