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Enfoque activo

Enfoque activo

El enfoque activo en las cámaras

 En los años ochenta, la corporación Polaroid uso una forma de navegación de sonido al igual que lo hace un submarino bajo el agua, para poder hacer rebotar una onda de sonido de un objeto. La cámara Polaroid usaba un emisor de ultra frecuencia de sonido y entonces se quedaba a la escucha del eco. Los antiguos modelos de Polaroid calculaban la cantidad de tiempo que llevaba para la onda del sonido reflectado, llegar hasta la cámara y entonces ajustaba la posición de las lentes de forma acorde. El uso de sonido tiene sus limitaciones – por ejemplo, si tratas de tomar una foto dentro de un autobús con las ventanas cerradas, las ondas de sonido rebotarán en la ventana en lugar del objeto, y las lentes enfocarán incorrectamente.

Este sistema de Polaroid es un clásico sistema activo.  Se llama “activo” porque la cámara emite algo (en este caso ondas de sonido) para poder detectar la distancia del objeto a la cámara. El autoenfoque en las cámaras de hoy en día usa una señal infrarroja en lugar de ondas de sonido, y es ideal para objetos que están en un área de unos 10 metros de la cámara más o menos. Los sistemas infrarrojos usan una variedad de técnicas para poder juzgar la distancia de los objetos. Los sistemas más usuales son: La triangulación, el tiempo y la cantidad de luz infrarroja reflejada sobre el objeto.

Para poner otro ejemplo, un sistema típico descrito antes, refleja un pulso infrarrojo al objeto y vigila la intensidad  de la luz reflejada para comprobar la distancia. El infrarrojo está activo porque el sistema de autoenfoque está siempre enviando esta luz infrarroja en una serie de pulsos cuando está en modo de enfocar. No es difícil imaginar un sistema donde la cámara envía estos pulsos como lo hacía una cámara Polaroid con las ondas de sonido. El objeto refleja la luz invisible de vuelta a la cámara, y el microprocesador de la cámara calcula la diferencia de tiempo entre los pulsos de luz de salida cuando son enviados, y los pulsos de entrada recibidos.

Usando esta diferencia, el circuito microprocesador le dice al motor de enfoque en qué dirección debe mover las lentes y como lo debe hacer. Este proceso de enfoque se repite una y otra vez mientras el usuario de la cámara aprieta el botón para hacer la foto. La única diferencia entre este sistema y el sistema de ultrasonido, es la velocidad del pulso. Las ondas de ultrasonido se mueves a cientos de kilómetros por hora, mientras que las ondas de infrarrojos se mueven a miles de kilómetros por segundo.

Sin embargo, el sistema de infrarrojos también tiene algunos inconvenientes, como son los siguientes: Una fuente de luz infrarroja proveniente de una llama, como puede ser de una vela de cumpleaños por ejemplo, puede confundir al sensor infrarrojo. Un objeto con la superficie negra, puede absorber el haz de luz de salida. Por último, el haz de luz infrarroja puede rebotar contra algo en frente del objeto en lugar de hacerlo contra el objeto. Una venta del enfoque activo, es que funciona en la oscuridad, haciendo el uso del flash mucho más fácil.

En cualquier cámara usando un sistema de infrarrojo, puedes ver tanto el emisor como el receptor en frente de la cámara, normalmente frente al visor. Para poder usar el enfoque infrarrojo de forma efectiva, asegúrate de que el emisor y el sensor tienen un camino claro hacia el objeto, y que no esté bloqueado por algún obstáculo. Por lo tanto, el objeto debe estar lo más centrado posible para un mejor funcionamiento del autoenfoque. Luces muy brillantes e la dirección del objeto que queremos fotografiar, pueden dificultar a la cámara poder “ver” el haz de luz infrarrojo reflejado – evita estos objetos a ser posible.

Ahora que ya hemos visto el enfoque activo en las cámaras fotográficas, veremos a continuación como es el enfoque pasivo. Lo puedes ver pulsando aquí.  

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